Jude Bellingham vuelve a estar en su mejor momento y lo demostró en el partido de Champions League frente al Atalanta, siendo el jugador más destacado del Real Madrid.

A sus 21 años Jude Bellingham ya lleva los galones en el equipo blanco, donde se consagran los jugadores con mas talento pero sobre todo con más personalidad, debido a la presión mediática que están sometidos en el considerado mejor equipo del mundo.
En un partido muy importante debido a los malos resultados cosechados hasta ahora por el Real Madrid en la Champions League, el club blanco consiguió ganar el encuentro ante el Atanlanta.
El jugador más destacado volvió a ser Jude Bellingham el cual se dejo la piel en el campo en el aspecto defensivo, además de aguantar y generar juego en la zona de arriba.
Para poner la guinda a su partido volvió a marcar un gol decisivo y ya lleva seis partido seguidos que perfora la portería contraria. El internacional inglés volvió a demostrar su carácter, su calidad futbolística y su habilidad para liderar al equipo hacia los niveles más altos cuando la situación lo requiere.
El partido comenzó con un golazo de Kylian Mbappé que comenzó muy enchufado en el encuentro. El jugador francés todavía le queda adaptarse a su nuevo equipo pero lo que es indiscutible en su gran calidad, con muy poco espacio te genera un gol con mucha facilidad.
Pero la mala suerte se cebaría en el minuto 34, en el que un pinchazo en el muslo izquierdo le hizo tener que retirarse lesionado. Hoy le harán a Mbappé una resonancia para ver el alcance de su lesión.
El partido continúo con un percance en el área que sutilmente provocó un penalti en contra del Madrid, el cual materializaría el equipo italiano y se llegaría al descanso con empate a 1.
En la segunda parte un Vinicius que viene de salir de una lesión y con poco rendimiento físico pero sin perder su olfato goleador marcó el 2 a 1. Y remataría el triplete el mejor jugador del partido, Jude Bellingham
El Madrid podrá tener todo el equipo lesionado pero el caballero inglés está preparado para llevar al equipo blanco a donde se merece.