Lamine Yamal y Bad Gyal pasan la noche juntos en Ibiza y se levanta la polémica

La presencia de Lamine Yamal, estrella emergente del FC Barcelona, y Bad Gyal, ícono urbano catalana, en un reservado bajo llave y sin móviles, encendió todas las alarmas.

Lo confirman varios testimonios: un ambiente controlado, tres guardias bloqueando entradas, móviles requisados y expulsiones al primer intento de grabación. Si no había nada que ocultar… ¿por qué tanto secretismo?

El periodista Iván García narró en TardeAR que “estuvieron todo el rato tonteando, pero públicamente, al menos, no hubo beso”. Ese matiz es clave: una insinuación constante sin gesto explícito, y una coreografía cuidada para evitar la cámara.

Las fuentes coinciden en que el blindaje del reservado fue excepcional incluso para los estándares de Ibiza. Esto alimenta la teoría de que se trató de algo privado, pero lo suficientemente consensuado para atraer atención.

Este intercambio no fue un encuentro aislado. El 28 de mayo, en un concierto de Myke Towers en Madrid, ambos estuvieron otra vez en un reservado, intercambiando sonrisas y confidencias como si se conocieran muy bien. Se saludarían “como si se conocieran de antes”, según Leticia Requejo en TardeAR.

Ibiza se convierte en el escenario perfecto. La presencia de Ozuna, con quien ambos compartieron escenario, Bad Gyal interpretó junto a él “Última noche” y Lamine fue invitado por el puertorriqueño, añade un componente de fiesta y glamur.

Luego, los protagonistas se retiraron al reservado; allí, la experiencia fue pareja: desde ojos vigilantes que expulsaban a los curiosos hasta risas y una complicidad evidente.

Este tipo de montaje no pasa desapercibido en redes sociales, donde comentarios y vídeos excitados circulan con rapidez y provocan todo tipo de reflexiones. En varios medios destacan que la verdad ha salido a la luz, pero subrayan que no hubo gestos claramente románticos.

Por tanto, ¿son amantes, cómplices, amigos o simplemente profesionales que disfrutan del lenguaje de la celebridad? Lo cierto es que, para muchos, el secreto en apariencia ligero se convierte en argumento para alimentar el morbo. Y hay un añadido en esta ecuación: la controversia respecto a la edad.

Apenas unos días antes, salieron a la luz unas fotografías de Lamine en Sicilia, pasando tiempo con la influencer Fati Vázquez, de 30 años, y se montó un revuelo por la diferencia de edad: él tiene solo 17 y cumple la mayoría el 13 de julio.

Fati respondió de forma contundente: “Me parece muy feo que él lo haya negado… no tengo nada que ocultar, el primero que mintió fue él”. Desde el entorno de Yamal lo defienden: “está soltero y vive su sexualidad como le parece bien”.

Con este bagaje, el episodio con Bad Gyal no es mera curiosidad. Se trata de la tercera pieza de un puzzle emocional que el joven jugador va montando en público. Ibiza se convierte en una plataforma eficaz: una isla que acoge las historias, las quema con su calor y luego las deja volar hacia redes y prensa.

La clave está ahora en la reacción del entorno del jugador y de la artista. Ambos han optado por un silencio calculado: sin filtración oficial, sin confirmación ni desmentido. Un paso en falso les arrastraría a la vorágine mediática.

¿Es esta una estrategia para ganar presencia más allá del campo?. ¿O simplemente dos jóvenes celebran su verano sin buscar el foco?. Hay quienes creen que se trata de una operación de visibilidad, otros dicen que es puro juego de adolescentes famosos. Y tú, ¿qué opinas?

El verano sigue su curso y más momentos están por llegar. Lamine regresará el 13 de julio con 18 años y luciendo nuevo contrato de largo plazo con el Barça, y Bad Gyal se mantiene como una de las figuras urbanas más influyentes.

¿Continuarán los encuentros?. ¿Habrá pase en barco, cenas y nuevos reservados secretos? Ibiza ya encendió la mecha… ahora el fuego está en manos de Twitter e Instagram.