La leyenda de Kylian Mbappé en el Real Madrid apenas está comenzando, pero su impacto ya es histórico.

Con su hat-trick ante el Barcelona en el último Clásico, el delantero francés alcanzó los 39 goles en su primera temporada como jugador blanco, superando así el registro de Iván Zamorano en la campaña 1992-93. El chileno había logrado marcar 37 tantos en 45 partidos, un récord que había perdurado en el tiempo y que solo un futbolista de la talla de Mbappé podría romper.
La expectación era máxima cuando el Madrid cerró su fichaje el verano pasado. No era para menos; Mbappé llegaba con un legado goleador extraordinario en el PSG y un Mundial bajo el brazo. Sin embargo, la presión del Santiago Bernabéu y la exigencia de un club que mide su grandeza en Champions y Ligas nunca son garantía de éxito. A pesar de ello, el galo ha demostrado que su talento no entiende de adaptaciones lentas: llegó, vio y venció.
Sus 39 goles, repartidos entre la Liga, la Copa del Rey y la Champions League, han sido decisivos para que el Real Madrid se mantenga en la pelea por todos los títulos. Además, le han servido para igualar a Robert Lewandowski en la lucha por el Pichichi, un trofeo que solo tres jugadores en la historia del Madrid han conseguido en su primera temporada: Alfredo Di Stéfano, Hugo Sánchez y Ruud van Nistelrooy. Ni Cristiano Ronaldo, máximo goleador histórico del club, ni Raúl, el eterno «7», lograron ese hito en su debut como madridistas.
La capacidad de Mbappé para aparecer en los momentos clave es una de sus grandes virtudes. Su hat-trick ante el Barcelona no solo confirmó el dominio del Madrid en el Clásico, sino que le permitió sobrepasar el récord de Zamorano y entrar en la historia del club por la puerta grande.
Pero su ambición no tiene freno. «Aún quedan partidos, quiero seguir sumando y ayudar al equipo», declaró el delantero tras el encuentro. Y es que la temporada todavía guarda retos importantes: tres partidos de Liga y un Mundial de Clubes en el que podría disputar hasta siete encuentros. La posibilidad de que Mbappé supere los 44 goles que firmó la pasada temporada con el PSG está al alcance de su pie derecho.
Este dominio goleador tiene una explicación clara: su capacidad para definir en cualquier situación. Mbappé ha demostrado ser letal dentro del área, imparable en carrera y eficaz en los lanzamientos de falta.
En el último encuentro ante el Celta, uno de sus goles llegó tras un magistral golpeo directo desde la frontal, con el balón impactando en el palo antes de besar la red. Un recurso más en el amplio arsenal del delantero francés.
El debate está servido: ¿dónde está el techo de Mbappé? A sus 26 años, el delantero ha aterrizado en el Bernabéu con la fuerza de un huracán y un hambre de gol insaciable.
Superar a Zamorano es solo el primer paso en un camino que apunta a romper muchos más récords. El siguiente reto en el horizonte es un Pichichi que podría coronar una temporada de ensueño en su debut con el Madrid. Sería un hito histórico, uno que le colocaría al nivel de leyendas como Di Stéfano, Hugo Sánchez y Van Nistelrooy.
Con tres jornadas de Liga aún por disputarse y el Mundial de Clubes en el horizonte, el madridismo sueña con un Mbappé histórico, capaz de alzarse con el título de máximo goleador y seguir ampliando su cuenta en la competición internacional.
Las cifras están ahí, el fútbol está de su lado y el récord de Zamorano ya es historia. Ahora, el francés tiene la oportunidad de fijar un nuevo listón que, quién sabe, podría perdurar por décadas en las vitrinas del Santiago Bernabéu.
El Real Madrid ha encontrado en Mbappé no solo a un goleador, sino a un referente. Su primera temporada ha roto barreras, pero la sensación que deja su fútbol es que esto apenas acaba de comenzar. ¿Hasta dónde llegará el delantero? El tiempo y los goles lo dirán.